A lo largo de varios años y a través de distintas evidencias, nos hemos ido dando cuenta de que a pesar de que nuestro instituto es una escuela inclusiva, nuestra comunidad educativa (alumnado-profesorado-familias) y la sociedad en general, no conocen las grandes diferencias entre la inclusión y la integración y las características de las escuelas inclusivas que las diferencias de las escuelas integradoras.
A esta realidad hemos ido dando respuesta desde la formación y con propuestas diversas, pero hemos llegado a la conclusión de que no estaban siendo todo lo eficaces que deseamos.







